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Pirámide de la cuarenta

Maslow ofrece una teoría de motivación qué podría servir como una analogía para el proceso que hemos vivido las últimas cinco semanas. Él postula que lo primero que motiva a una persona es satisfacer sus necesidades fisiológicas; la comida y la salud, por ejemplo.  Después busca tener seguridad en su vida, una casa donde vivir, un trabajo para hacer. Con esto, ya se puede pensar en ampliar su núcleo familiar y su red social. Con esa seguridad empieza a fomentar la seguridad en sí mismo y aumentar su autoestima, buscando reconocimiento. Habiendo superado esto, la motivación ya depende del aporte a la humanidad y profundizar en la huella que voy a dejar.

De alguna forma la situación nos ha devuelto en la pirámide porque nos ha llevado a cuestionar cada uno de esto niveles de seguridad con que contábamos y además atenderlos de manera simultánea. El colegio como organización ha vivido el mismo fenómeno.

Fisiológico

El primer paso fue atender la necesidad de tener a todos en la casa para proteger su salud. Carlos, nuestro coordinador de tecnología, llevaba varias semanas preparando el esquema en conjunto con colegas de otros colegios y el 16 de marzo se activó el esquema a distancia para garantizar la seguridad sanitaria y no interrumpir la educación que en estos momentos se considera un servicio de primera necesidad.

Mantener el horario del colegio en la casa fue una estrategia orientada a la seguridad de la salud física y psicológica, porque genera una rutina en un momento de incertidumbre e inestabilidad. Además, garantiza que existan espacios de actividad cognitiva, de producción, reflexión, de expresión artística y de actividad física, además de rutinas de descanso y almuerzo. Tanto los estudiantes y sus familias como los profesores aprendieron a ajustar la organización de las actividades a este horario. Los profesores, además de asimilar los retos de sus propias dinámicas de cuarentena, enfrentaban el reto que los procesos tradicionales de revisión de las actividades que llegaban cada día, además de poner muchas demandas en términos de tiempo, podrían ser más agiles y eficaces utilizando las herramientas que empezaban a aprender, implementar y compartir entre ellos. Otra posibilidad que aportaba el horario era que siguieran las reuniones de seguimiento que hacen los equipos docentes, donde se pone en conocimiento cualquier dificultad que  los estudiantes podrían está presentando y permite activar mecanismos de apoyo. Hemos recibido comentarios muy positivos sobre la eficacia de seguimiento.

 

Antes de Semana Santa creció el sentimiento de la falta que nos hacíamos, y empezamos a buscar formas de utilizar los espacios virtuales para generar mayor contacto entre los estudiantes y sus profesores, entre estudiantes de todos los niveles generando innovación y creatividad para manejar niños pequeños de forma remota o generar debate trabajo en grupo los grados superiores. Otro gran acierto es el trabajo de los directores de grupo quienes se encuentran con sus grupos los espacios asignados en la semana y al inicio de día para tener diálogos no académicos escuchar a los niños y jóvenes y atender algunas de sus inquietudes y preocupaciones.

 

En este momento diría que estamos pasando a una etapa de buscar autoestima y reconocimiento. En este sentido, las publicaciones del gobierno han ayudado a entender que el servicio educativo es un servicio de primera necesidad, y reconocen los esfuerzos de los colegios y las familias para sostenerlo. Cada uno de nosotros buscamos saber que estamos haciendo las cosas bien, tanto el papá de preescolar que aprecia la retroalimentación de la profesora sobre las actividades que desarrolló con su hijo, como el colegio que se conecta con el Gobierno Escolar para una retroalimentación constructiva y con los líderes de otros colegios para asegurar que estamos alineados en una situación que afecta a todos por igual.

Más importante los niños y estudiantes. Las muestras que he podido apreciar, muestran no sólo la innovación tecnológica, sino otros tipos de colaboración donde toda la familia se ha involucrado el proyecto. No es sólo un intento de consuelo decir que estamos aprendiendo otras cosas en este momento.  ¡Es verdad! Estamos buscando potencializar los mecanismos de comunicación para que todos podamos apreciar lo que estamos aprendiendo en este momento.

De nuevo tenemos la mirada en la cima de la pirámide de Maslow. En las reuniones directivas y administrativas el diálogo se está volviendo a enfocar en sacar nuestros procesos adelante en el futuro mediano. Por el lado académico, se busca saber enfocar el currículo en lo más importante del desarrollo del pensamiento y competencias personales, más allá de mantenernos al pie de la letra de la minucia de los contenidos. La capacidad del equipo docente de  encontrar formas de motivar y mantener el interés en los estudiantes, y el cumplimiento de las actividades por los estudiantes continúan sorprendiéndonos.